Moneda falsa + Faro escondido + Studio 54 💡
Descifra la ley de Gresham para vencer al mercado
Ley de Gresham y cómo puede mejorar tu evento
Imagina que eres un coleccionista de monedas y tienes una moneda de oro muy valiosa y otra moneda de cobre no tan valiosa.
Si necesitas comprar algo en el mercado, ¿qué moneda usarías?
Probablemente usarías la moneda de cobre, ya que no querrías gastar tu valiosa moneda de oro.
Pero, ¿qué pasa si todo el mundo pensara lo mismo?
Todos estarían utilizando la moneda de cobre y la valiosa moneda de oro se quedaría en tu bolsillo, sin circular. Con el tiempo, la moneda de cobre se convertiría en la moneda dominante en el mercado, y la moneda de oro se volvería cada vez más rara y valiosa.
Esto es lo que se conoce como la Ley de Gresham: la moneda de menor valor tiende a desplazar a la de mayor valor cuando ambas circulan juntas en el mercado.
Esta ley es aplicable a las ideas disruptivas en el mercado.
Da igual el sector.
Estamos rodeados de muchas ideas sin pasión, banales, fugaces o sin alma.
Muchas monedas de cobre “transformadas” en ideas genéricas aplicables a tu empresa y a 500 más.
Inundan el mercado y esconden las verdaderas ideas “joya”.
Las ideas personalizadas, realmente originales y únicas son la moneda de oro de la ley de Gresham.
Moraleja para tu evento disruptivo
No te conformes con la moneda de cobre.
El ser humano tiene una cualidad innata para diferenciar entre lo verdadero y falso y es precisamente eso lo que te desmarcará de tu competencia.
¿Qué crees que marcará la diferencia entre el evento de tu competidor y el tuyo durante las mismas fechas, misma ciudad, misma feria y hasta mismos invitados?
La idea joya.
Aplicalo en tus eventos, no te canses de innovar, ya que si cada vez introduces una idea joya en tu evento, tu marca empezará a aumentar su valor.
Beso Salvaje | Fiesta Fin de año Me Sitges & Beso Sitges
BESO SALVAJE fue una operación creativa a gran escala diseñada para activar a cientos de personas al mismo tiempo, en un espacio que no estaba pensado para contener tanta energía. Y precisamente por eso funcionó.
El reto no era montar música, luces y copas. El reto era transformar Me Terramar Sitges en un ecosistema emocional: ritmo continuo, estímulo constante y cero tiempos muertos. Flujo de invitados, control de intensidades, picos de energía medidos y una narrativa que avanzaba sin que nadie tuviera que entenderla de forma racional. Todo estaba calculado para que el cuerpo reaccionara antes que la cabeza.
Producción técnica, dirección creativa, coordinación de equipos, timing quirúrgico y análsis real del público. Nada improvisado. Nada dejado al azar. Cuando todo parece salvaje desde fuera, es porque por dentro está perfectamente orquestado. Eso es lo que diferencia una fiesta correcta de un evento que se queda grabado.
Aquí no se vino a “celebrar el fin de año”.
Se vino a soltar lastre. A cerrar ciclos con ruido, contacto y pulsaciones altas. A entender que los eventos también pueden ser físicos, intensos y directos. Sin discursos. Sin fuegos artificiales emocionales de cartón.
Esto es Marca Condal trabajando en formato grande.
Concepto, producción y ejecución alineados para un único objetivo: provocar una reacción real.
Faro da Cruz. Un rincón de naturaleza para eventos disruptivos.
Los faros siempre han sido lugares hipnóticos, casi mágicos...ubicados en las extremidades de la tierra, en los confines del mundo... símbolo de guía y de paz para los navegantes, custodiados antiguamente por los guardianes de la costa, unos héroes solitarios y anónimos en extinción, llamados fareros.
Sirvieron de lugar de inspiración a escritores como Julio Verne, que escribió El Faro del Fin del Mundo.
¿Alguna vez soñaste con dormir en un faro?, o ¿tal vez has querido experimentar la conexión con la naturaleza que sienten los fareros?
El faro de Punta Cumplida tiene unas vistas panorámicas de toda la isla, donde los huéspedes además de alojarse en la antigua vivienda del farero, podrán disfrutar de unas sobrecogedoras vistas pudiendo subir los 158 escalones que llevan hasta la cima del faro y contemplar el Océano Atlántico, las características plantaciones de plátanos de la isla o sus inmensas verdes montañas, a 35 metros de altura.




Un fiestorro de los 80’s en una carpa mágica.
Volvamos a los locos años 80 por unas horas.
Transformamos un espacio en un auténtico studio 54 para que el cliente tuviera ese impacto inicial al pisar el evento.
Combinamos gastronomía, Band rock en vivo, cocktails, mucho confeti y un sin fin de pases con disfraces por el photocall chroma. Los bailes tampoco cesaron hasta altas horas de la madrugada…






“No todo lo que cuenta puede ser contado, ni todo lo que puede contarse cuenta.”
Albert Einstein










